En la edición del CES 2025 en Las Vegas (7‑10 de enero), se expusieron inventos que combinan lo extraordinario con lo funcional. Esta vez traemos una revisión ampliada de cinco de los gadgets más llamativos y disruptivos que vimos, cada uno bajo una lente técnica y divertida.
1. Cuchara eléctrica que simula el sabor salado
La Electric Salt Spoon de Kirin aplica una leve corriente eléctrica para amplificar la percepción del sabor salado mediante la estimulación de las papilas gustativas—sin añadir sodio real. El resultado: reducir el consumo de sal sin renunciar al sabor completo de la comida. El utensilio ofrece cuatro niveles de intensidad y no representa riesgos para dispositivos médicos como marcapasos según sus fabricantes.
Más allá de la curiosidad, este invento plantea un enfoque disruptivo en salud pública: imagine pacientes hipertensos o personas con dietas bajas en sodio disfrutando de sabores intensos con impacto cardiovascular mínimo. Técnicamente, la cuchara concentra pequeñas cargas iónicas cerca de la lengua, lo que genera una señal umami que engaña al cerebro.
Desde un punto de vista técnico, la Electric Salt Spoon podría ser utilizada en entorno clínico o nutricional como complemento a intervenciones dietéticas, incluso adaptando niveles de intensidad a cada paciente. También abre la puerta a variantes con otros sabores—umami, dulce, ácido—sin usar ingredientes añadidos. ¿Quién diría que la próxima innovación en alimentación viene en forma de choque leve en tu garganta? 🙂
2. Mirumi, el robot peluche que se engancha a tu brazo
Mirumi, presentado por YuKai Engineering, es un diminuto robot peluche que se adhiere al antebrazo o bolso y gira su cabeza para mirar a las personas cuando se le acerca alguien. Mide menos de 30 cm, funciona todo el día con batería integrada, y no requiere pantalla ni aplicaciones complejas.
Diseñado como un elemento de compañía emocional, Mirumi activa el instinto social humano—una mirada de “bebé curioso” genera bienestar instantáneo. Técnica y técnicamente, utiliza sensores de proximidad e IMU para detectar movimiento y giro, pero su atractivo real radica en su presencia simpática y su capacidad para romper el hielo en espacios sociales.
Desde el punto de vista de UX y diseño, es fascinante: no busca resolución de pantalla, ni reconocimiento facial ni interacción por voz. Solo existe para provocar conexión humana. Probablemente un precursor de una nueva categoría de “robots de convivencia emocional ligera” que convivirán con wearables y entornos sociales variados.
3. Halliday Glasses: gafas inteligentes con pantalla oculta e IA proactiva
Las Halliday Glasses incorporan una micro-pantalla invisible en la esquina superior del marco derecho, mostrando traducciones, notificaciones o datos contextuales sin interrumpir la visión principal. Controladas mediante un anillo, evitan gestos faciales evidentes y preservan privacidad visual. La IA proactiva aprende la rutina del usuario y anticipa información útil justo cuando se necesita.
Técnicamente destacan por su integración de reconocimiento facial y lenguaje natural. Por ejemplo, si estás hablando con alguien, podrían mostrar datos relevantes sobre esa persona (si están en una base de datos) o señalar errores en tiempo real. La batería dura 12 h y su precio de lanzamiento ronda los $489 con oferta inicial a $369.
Estas gafas representan una sofisticación real en computación contextual: procesamiento local para minimizar latencia y privacidad, junto a IA ligera que opera offline. En entornos profesionales o médicos, esta clase de dispositivo podría servir como asistente visual personalizado, sin distracciones y con sugerencias útiles al vuelo.
4. Lenovo ThinkBook Plus Gen 6: portátil con pantalla enrollable
La ThinkBook Plus Gen 6 incorpora una pantalla OLED de 14″ que se extiende a 16,7″ con un botón o gesto, ofreciendo más espacio útil en vertical sin sacrificar portabilidad. Su diseño incluye CPU Intel Core Ultra serie 2, hasta 32 GB de RAM, Wi‑Fi 7, Thunderbolt 4, y una duración media de batería de 12 horas.
Más allá de la novedad visual, este portátil redefine la ergonomía para desarrolladores y lectores técnicos: con la pantalla extendida, puedes visualizar documentación y código en pantalla dividida sin hardware extra. La construcción está pensada para soportar 20 000 ciclos de apertura/cierre con estructura enrollable basada en polímeros flexibles.
Desde el punto de vista de sistemas distribuidos: imaginemos clusters de notebooks enrollables sincronizados vía Wi‑Fi 7 para IoT móvil. O el uso en conferencias técnicas donde necesitas mostrar gráficos, código y notas simultáneamente sin múltiples dispositivos. Es un salto disruptivo en productividad portátil.
5. Roborock Saros Z70: el robot aspirador que recoge calcetines
El Roborock Saros Z70 es el primer robot aspirador de producción masiva con un brazo articulado de cinco ejes llamado OmniGrip™, capaz de levantar objetos de hasta 300 g como calcetines o pañuelos y depositarlos en zona predeterminada mediante app. Su chasis ultra‑delgado de 7,98 cm permite acceder bajo muebles. Utiliza el sistema StarSight 2.0, combinación de ToF 3D y cámara RGB para evitar obstáculos y mapear el entorno con IA.
En su primera pasada detecta y marca objetos recogibles; en una segunda vuelve a levantarlos y reposa para limpiar ahí. Este enfoque iterativo multipasa mejora la cobertura y eficiencia. La succión HyperForce alcanza 22 000 Pa, mientras que la base multifuncional lava, seca y recarga mopas automáticamente.
Para entornos domésticos con niños, mascotas o muebles bajos, este robot no solo limpia, sino que organiza. Desde una perspectiva técnica, combina visión motorizada, reconocimiento de objetos personalizable (hasta 50 por usuario), control mediante app y actualización OTA. Tiene margen de mejora de precisión al depositar objetos, pero ya marca una nueva categoría en robótica doméstica.
CES 2025 confirma que la innovación no es solo potencia bruta, sino imaginación aplicada con propósito. Estas tecnologías plantean preguntas sobre cómo podremos integrar gadgets nicho en bienestar, productividad y convivencia tecnológica.»

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