Imagina que acabas de comprar la mejor tarjeta gráfica o la CPU de servidor más potente del mercado para entrenar tu nuevo modelo de IA. Todo va fluido, los núcleos vuelan… hasta que recibes el temido mensaje: OutOfMemoryError. La triste realidad del hardware actual es que, por mucho músculo de procesamiento que añadas a un centro de datos, si la memoria RAM se agota, tus preciados chips se quedan esperando con los brazos cruzados. Este cuello de botella, conocido técnicamente como el «muro de la memoria» (memory wall), ha traído de cabeza a ingenieros de Google, Microsoft y Meta durante años.

(más…)